
Todos conocemos el tedio de formatear una PC. Tras la instalación limpia de Windows, viene la «pereza informática»: entrar a 20 sitios distintos para bajar Chrome, VLC, 7-Zip y ese largo etcétera. Decidí que ya era suficiente y creé SoPI, mi solución definitiva.
Hay una regla no escrita en el mundo del soporte técnico y el entusiasmo por el hardware: instalar Windows es la parte fácil; configurar tu entorno de trabajo es el verdadero reto. Durante años, muchos hemos recurrido a soluciones como Ninite o portales similares. Son geniales, no me malinterpreten, pero siempre tienen una pega: o les falta ese programa de nicho que usas, o no manejan bien las versiones portables, o simplemente no te permiten llevar un control real de lo que está pasando en las «entrañas» de tu sistema.
Cansado de los instaladores genéricos, decidí construir SoPI (Software Post-Install). No es solo un gestor de descargas; es una navaja suiza diseñada para convertir una PC recién formateada en una estación de trabajo lista para la acción en lo que tardas en prepararte un café.
El problema con las soluciones estándar
Ninite es fantástico por su simplicidad, pero es una «caja negra». No sabes exactamente qué está fallando cuando una instalación se detiene. Además, el software moderno ha cambiado. Ya no solo instalamos .exe o .msi; ahora usamos gestores de paquetes, versiones portables que no ensucian el registro y aplicaciones que requieren dependencias específicas como Visual C++ o .NET.
SoPI nació de la necesidad de tener todo en un solo lugar, con una interfaz moderna que se adapta incluso al tema visual de tu sistema (claro u oscuro) y que te mantiene informado de cada byte que se mueve.
¿Qué hace a SoPI diferente?

Lo que empezó como una pequeña utilidad personal se convirtió en un centro logístico para Windows. Estas son las características que, para mí, lo sitúan por encima de cualquier opción web:
- Inteligencia de Detección: A diferencia de otros instaladores que intentan reinstalar todo, SoPI escanea tu sistema al abrirse. Si ya tienes instalado Brave o Discord, la aplicación los marca automáticamente y los bloquea para evitar duplicados. Sabe qué tienes y qué te falta.
- Gestión Inteligente de «Portables»: Soy un fanático de las aplicaciones portables. No quiero que Rufus o Geek Uninstaller dejen rastro en mis archivos de programa. SoPI tiene una lógica dedicada para descargar, extraer y organizar estas utilidades en carpetas específicas de herramientas, incluso abriendo el explorador por ti cuando están listas.
- El Salvador de las versiones LTSC: Si eres de los que prefiere Windows LTSC (esa versión ligera y sin bloatware), sabrás que no incluye la Microsoft Store ni el motor de descargas WinGet por defecto. SoPI detecta esto y, si necesitas una app que lo requiera, instala el motor automáticamente por ti. Es magia pura para sistemas limpios.
- Favoritos: Tu configuración, a donde vayas: ¿Tienes una lista de «imprescindibles»? Puedes exportar tu selección a un archivo JSON minúsculo. La próxima vez que configures una PC (la de un amigo o una nueva laptop), importas tu archivo y SoPI marcará todo por ti al instante.
- Transparencia Total (El Log): Mientras SoPI trabaja, tienes una consola en tiempo real que te dice qué está descargando, cuánto pesa y si hubo algún error. Al final, incluso genera un reporte de texto con la «partida de nacimiento» de tu software.
Una interfaz que no parece de los 90


A menudo, estas utilidades de sistema son feas o excesivamente minimalistas. Con SoPI, me enfoqué en una interfaz limpia y categorizada. Navegadores, Multimedia, Gráficos, Oficina, Seguridad… todo está donde esperas que esté. Además, incluí iconos visuales para cada programa, porque seamos sinceros: identificamos el logo de VS Code mucho más rápido que su nombre en texto plano.
Nota del autor: Código «de campo», no de laboratorio
Es importante dejar algo claro: no soy desarrollador de software profesional. Soy un técnico que le gusta automatizar sus tareas y que comparte tus herramientas personales. SoPI es una herramienta «de campo», creada para solucionar mis propias necesidades en el taller.
¿Qué significa esto para el usuario?
- Sin soporte corporativo: No hay un equipo de QA detrás. El soporte soy yo, probando el código en las máquinas que pasan por mis manos.
- Dependencia de terceros: SoPI automatiza procesos que dependen de servidores externos y cambios en las webs de los fabricantes. Si una URL cambia o un servidor cae, el script puede fallar hasta que lo parcheé.
- Filosofía Beta permanente: Es una herramienta viva. Está diseñada para ser funcional, no perfecta. Si encuentras un error, es parte del riesgo de usar una utilidad personalizada en lugar de un software comercial cerrado.
Cómo usarlo
Abre PowerShell y ejecuta
irm hiberhernandez.com/winx | iex
O descargarlo desde el siguiente enlace .
Y eso es todo! Comienza por seleccionar los programas a descargar. La herramienta se encargará de instalarlos todo de manera automatizada.
El veredicto personal
Desde que uso mi propia herramienta, el tiempo de configuración de una máquina nueva ha pasado de ser una tarde de navegación tediosa a un proceso de un solo clic. Selecciono mis favoritos, pulso «Descargar e Instalar» y me olvido.
SoPI no solo instala programas; instala tranquilidad. Al final del día, es el resultado de dejar de quejarse de las limitaciones de las herramientas comerciales y ponerse manos a la obra. Es imperfecto, es personal y es exactamente lo que mi flujo de trabajo necesitaba. Si eres un entusiasta que disfruta teniendo el control total de su sistema, te invito a que pruebes a crear tu propia solución. A veces, la mejor herramienta no es la que descargas de una gran empresa, sino la que construyes con tus propias manos.