Microsoft está trabajando en una nueva función para mejorar la velocidad de Windows, especialmente al abrir aplicaciones y navegar por la interfaz del sistema. Se trata de un “perfil de baja latencia” que actualmente se encuentra en fase de pruebas dentro de las versiones Insider.
La intención es aumentar temporalmente la frecuencia del procesador cuando el sistema detecta tareas que necesitan una respuesta rápida. Esto incluye acciones como iniciar programas, abrir menús o mostrar elementos de la interfaz.
Windows 11 is getting a new performance boost feature that will max out CPU frequency in short bursts when launching apps or system flyouts like the Start menu. This new feature is called "Low Latency Profile," and sources say it will increase app launch speed by up to 40%, and…
— Zac Bowden (@zacbowden) May 7, 2026
Según los primeros informes, esta tecnología podría reducir hasta un 40 % el tiempo de apertura de aplicaciones y mejorar hasta un 70 % la carga de ciertos elementos visuales del sistema. El objetivo no es aumentar la potencia general del PC, sino hacer que Windows responda con mayor rapidez en tareas cotidianas.
Las diferencias, eso sí, dependerán del hardware. En equipos modernos con SSD y procesadores recientes, el cambio podría ser casi imperceptible. En cambio, en ordenadores más antiguos sí podría representar una mejora notable en la fluidez general del sistema.
Por ahora, el perfil de baja latencia funciona automáticamente en segundo plano y todavía no está claro si los usuarios podrán activarlo o desactivarlo desde la configuración. Lo más probable es que existan opciones avanzadas para gestionarlo mediante políticas de grupo o el registro del sistema.
Aunque todavía está en pruebas, esta función podría convertirse en una mejora interesante para quienes usan equipos con varios años de antigüedad y buscan un Windows más ágil sin cambiar de hardware.



