
Microsoft confirmó durante su última llamada de resultados trimestrales que Windows 11 ya supera los mil millones de usuarios activos. Más allá del tamaño de la cifra, el dato relevante es el tiempo: el sistema operativo alcanzó ese umbral más rápido que Windows 10.
El anuncio lo hizo Satya Nadella en la apertura de la conferencia. Aunque podría pensarse que este crecimiento está impulsado por el final del soporte de Windows 10, los datos del propio informe no apuntan a un efecto significativo en las ventas de PC. El mercado muestra una evolución moderada, más relacionada con la estabilización del hardware que con una migración forzada de usuarios.
Para entender la importancia del dato, conviene mirar atrás.
Windows 10 se lanzó el 29 de julio de 2015 con un planteamiento ambicioso: actualización gratuita y presencia en múltiples plataformas. En sus cifras se incluían PC, teléfonos con Windows, consolas Xbox, Surface Hub y otros dispositivos. Aun así, el sistema tardó cuatro años y medio en alcanzar los mil millones de usuarios, hito que se logró el 16 de marzo de 2020.
Windows 11, por su parte, llegó el 5 de octubre de 2021 y alcanzó la misma cifra el 28 de enero de 2026. El tiempo total fue de cuatro años y tres meses, ligeramente inferior al de su predecesor.
La diferencia es aún más relevante si se considera que Windows 11 solo se ejecuta en PC. No hay otras plataformas contribuyendo a inflar la base de usuarios, como sí ocurría durante la etapa de Windows 10. Todo el crecimiento procede del ecosistema tradicional de ordenadores personales.
En paralelo, la percepción pública no siempre ha sido positiva. Windows 11 ha recibido críticas por cambios en la interfaz, decisiones de diseño y requisitos de hardware más estrictos. Sin embargo, los datos de adopción muestran que estas objeciones no han frenado su expansión de forma significativa.
Windows 11 no solo ha sido adoptado de forma masiva, sino que lo ha hecho más rápido que la versión anterior, incluso con un alcance de plataforma más limitado.