
Linux Mint lleva tiempo consolidándose como una distribución pensada para quienes quieren un sistema fiable, sin complicaciones innecesarias y con una experiencia de escritorio clásica. No busca llamar la atención con cambios radicales, sino ofrecer estabilidad y coherencia. Linux Mint 22.3, conocida como “Zena”, sigue exactamente ese camino.
Esta versión es LTS, con soporte garantizado hasta abril de 2029, convirtiéndolo en una opción ideal para instalar y usar durante años sin preocuparse por grandes cambios o actualizaciones forzadas.
En el uso diario, Mint 22.3 no se siente diferente de forma drástica, pero sí más pulido. El sistema llega con software actualizado y pequeños ajustes que, sumados, mejoran la experiencia. Un ejemplo es el cambio en las fuentes del sistema, ahora algo más finas y modernas, lo que le da al escritorio un aspecto ligeramente más actual sin perder su identidad. También se agradecen detalles como un apagado más rápido, que evita esperas innecesarias cuando cierras el equipo.
Uno de los cambios más relevantes ocurre a nivel interno, con la adopción de PipeWire como sistema de sonido. Para la mayoría de los usuarios esto pasa desapercibido, ya que el audio funciona como siempre. En algunos casos concretos pueden aparecer problemas, sobre todo al usar HDMI, pero Mint mantiene la posibilidad de volver al sistema anterior si algo no va bien. Esa forma de introducir cambios, sin obligar al usuario a adaptarse a la fuerza, sigue siendo una de sus señas de identidad.
También hay novedades relacionadas con el hardware. Linux Mint 22.3 incorpora un kernel más reciente para mejorar la compatibilidad con equipos modernos, especialmente con procesadores AMD. Esto es una buena noticia en general, aunque trae consigo algunos inconvenientes conocidos, como problemas con tarjetas NVIDIA antiguas o con ciertos entornos virtualizados. Aun así, el propio proyecto ofrece alternativas claras para quienes se vean afectados, evitando que estos problemas se conviertan en un obstáculo serio.
A nivel de decisiones de proyecto, Mint continúa afinando su enfoque. Se ha eliminado el soporte de ZFS en el instalador, una función poco utilizada que requería mucho mantenimiento. Del mismo modo, la Snap Store sigue desactivada por defecto, reforzando la idea de que Mint prioriza la simplicidad y el control del sistema.
El registro de cambios es extenso, puedes verlo a través de anuncio oficial .